La conversación con Kenavia no es una presentación: es su capital de verdad convertido en programa mientras hablamos. Cuarenta minutos, sin compromiso y sin instalar nada.
Un procedimiento, una política, una ficha técnica o una presentación. Lo que tenga a mano; no hace falta prepararlo.
El programa hecho con su material, para que lo mire con calma y lo enseñe a quien decide. Si contrata, ese mismo programa queda en su cuenta.
Cuarenta minutos. Si a los diez no le interesa, lo dejamos ahí sin rodeos.